Ha transcurrido todo un día, va una hora y cuarenta y seis minutos del siguiente, he estado algo preocupada por el tiempo en los últimos meses, no descubro la razón, aunque, quizás es por que al final del día me pregunto ¿Qué hice con este día?, ¿Qué ocurrió de importante hoy? y ¿en qué ocupé mi tiempo?, la mente después de una milésima de segundo queda en blanco, después de varios segundos; aún está en blanco, y empiezas a recordar la imágenes de cosas transcurridas, cosas tontas quizás y ni siquiera de las más importantes del día, pero es lo que tu cerebro te envía como respuesta a las preguntas anteriores. Uno piensa en lo que pensó, y muchas ocasiones piensa en lo que piensa, y cada vez te acercas más a ti, y te conoces mejor.
Siempre has sabido que eres tú, y que sólo tú has estado por siempre contigo, a veces te miras al espejo y no te encuentras, todo coincide, verdaderamente eres tú, sin embargo, tan dentro eres diferente, yo hasta me he preguntado ¿Polet en qué me has convertido?, muchas de estas veces, casi siempre en la noche, me veo en el espejo por varios minutos, y se que soy yo, pero a la vez no, y me veo con desconcierto y pienso en -¿Es ésta es la persona que ve el mundo?-, a lo que me respondo: ésto es todo lo que soy por fuera, es lo mejor que puedo dar, y me da tristeza, demasiada tristeza.
Siento y veo como algunas lágrimas empiezan a caer por mi rostro, cuando acabo de formularme una pregunta maestra, ¿Cuántos verdaderamente saben lo que soy? quisiera saberlo, pero no es tan fácil, y es que siempre estoy tan encerrada en mi mundo, en "mis cosas" mis pensamientos, y valla que he dedicado tiempo a éstas actividades, aunque no lo parezca, hasta pareciera que nunca hago nada, me da miedo quizás a abrirme al mundo y miedo a que sepan como no soy. Soy como un caracol, dentro de una caracola sin salida, girando siempre en el mismo entorno, y sellado con un capucha de porcelana, sería tan fácil escapar, pero el camino es sinuoso y tiene siempre el mismo final, lo que me lleva entonces a la bizarra monotonia de la vida. En ocasiones no es por opción o decisión, simplemente uno se sumerge en sí, queda ensímismado y le es agradable, otras tantas es sólo el camino que alguien le ha prepado, y aunque se tengan tantas opciones, como estrellas en el firmamento, es dificil escapar, decidir, liberarte...
A veces creo que cada uno tiene un destino, a algunos les da lo mismo, viven como les viene y como les va, para otros es totalmente absurdo imaginar que estamos para algo, ó que existe algo específico para sí, no obstante para mi, siempre he creído en el destino, se que suena algo ególatra decirlo así, sin soporte, pero es lo que siento, que existe algo en el mundo, lo que vine a hacer aquí para lo que no sólo soy muy buena, si no la mejor, la única por así decirlo, esto claro, depués de la meta universal humana de lograr felicidad.
Uno nace con la idea de que algo le espera al final, y ese final nunca llega, pues, cada vez que nos acercamos a la meta, inicia una nueva carrera.