sábado, 16 de mayo de 2009

caguama apestosa

Todo hubiera empezado ayer, cuando después de tantos días de inactivadad, y limpieza nocturna me dije- debes salir, ve al centro, ¿Porqué no?, pasa por aquel lugar que es tu favorito, donde antes había un señor vendiendo fumigantes e insecticidas y que ahora hay una señora que vende aguas frescas, enfrente de la joyería donde ahora venden churritos, donde ya no está el telefono público, pero no, no pasó cuando terminé de bañarme me puse una ropa que hacía siglos no usaba, excepto la ropa interior me puse mi bra y panties favorias, y luego me calzé con los converse recién teñidos que eché a perder, cuando casi me iba a mi oasis prohibido, me habla el señor de enseguida, y me pidió que le guardara una "cahuama" por que estaba descongelando su refri y no quería que se le "azorrillara" la tomé por la parte del cuello con mis tres primeros dedos, no sé por que, pero no quize tomarla con la mano completa, depués de eso la metí al congelador, como era debido, me metí a mi cuarto (que es tmb el de mis hermanas), me acuerdo que empezaba la pelicula de " el cadáver de la novia" con una cancionsita de la boda entonada por la típica medre gorda, cuando me recosté para verla, noté un extraño olor a gasolina, ese que en ocasiones no desagrada, pero después de unos minutos molesta bastante, me hizo recordar a cuando mi hermana fernanda me dijo que una niña de su salón dijo-- "Profe, a mi me gusta oler la gasolina por que mi aloca"-- reucerdo que pensé que esa niña era una loca y que seguramente provenia de una familia más disfuncional que la mía, luego supe que su hermano era un cholo que había estado conmigo en la primaria, en la misma primaria "Acamaplichtli", al escribir el nombre de mi primaria me recuerda a mi amiga Pancha, que siempre me hace que le repita el nombre, y se ríe a veces la maldita, bueno el caso es que este tipo tenia como 15 años y estaba en 4to de primaria ya no lo recuerdo bien, a quien si recuerdo es al "trompa chula" tenía el maxilar de abajo prominente, y nunca podía cerrar la boca, por eso le decían así, pero su nombre es Hector, yo nunca le dije trompa chula en su cara, siempre he usado el sobrenombre para referirme a él con otras personas, sobre todo cuando en la escuela decía "Hector" y nadie sabía de quien hablaba.


Quería salir de mi casa, a mi lugar favorito que ahora está enfrente de la señora que vende aguas frescas y enseguida de los churritos, contraesquina de la taquería. Estaba completamente sola y aburrida, pero, depués de estar oliendo mi mano con fragancia a gasolina y viendo el cadaver de la novia me dolió la cabeza y me puse a hacer agunos ejercicios de yoga que bajé del youtube, me sentí muy alocada por un tiempo, prendí el estereo de la casa que no encendía desde el día que la Dorotea estuvo en la línea telefónica en la 1100 de am. para decir que la huelga sigue, el caso es que puse un disco viejito de nigthwish, que hacía quizas dos años o un poco más que no escuchaba, luego escuché que tocaban la puerta, era la señora de enseguida que había terminado de limpiar su refri y venía por su caguama, y pensé en el olor a gasolina, recordé que su esposo la traía del cuello, justo de donde la tomé para luego guardarla, así que con toda confianza la agarré de la parte más gordita, para no apestarme más la mano a gasolina, por que me daba poquita flojera lavarmela, además ese olor no se uita tan fácil, y mientras iba a la puerta con la caguama en mano, me di cuenta que toda la caguama estaba apestosa, entonces todsa mi mano quedó apestosa, y me fuí a lavar la mano, pero el olor no cedió. subí el volumen del estereo y escuché sleeping sun, mientras se me revolvía el estómago por el olor. Al final del día no fuí a mi lugar favorito, mi mano continuó con olor a gasolina hasta que lavé los trastes, en la tarde fuí a comprar una piña y después vi dos capitulos más de "Heroes", no me bañé otra vez, me puse un pants y me dormí escuchando música en mi cel, mientras veía un capitulo que he visto como mil veces de " La familia Mounsters" donde German Mounster le saca a un niño la cabeza atorada de una reja.


la moraleja de la historia: cuando quieras ir a tu sitio más faborito en el mundo, no aceptes guardar una caguama que podría estar apestosa a gasolina.