viernes, 26 de marzo de 2010

Claudia

(...) dentro de la descripción de una chica normal, ahì es justamente donde puedo situarme, no hay nada de extraordinario, sólo los fugaces pensamientos que en ocasiones aborrotan mis ancias de ser alguien, donde todo lo que existe es efímero. Que puedo escribir, que puedo contar, amo el olor de la neblina en el ocaso, me encanta el olor a madera vieja que emana de mi armario, cuando niña, me escabullía al cuarto de la abuela, me internaba en su closet y permanecía embriagada por largo tiempo con el aroma de sus ropas antiguas, a medio usar, me gustaba estar descalza dentro del armario, por eso siempre me quitaba los zapatos antes de introducirme. Caminaba dos o tres vueltas de un lado al otro, esos dos metros de largo me parecían kilómetros, y los segundos que transcurrian eran más bien horas. A la abuela no le agradaba que nadie urgara en sus cosas, era como profanar sus recuerdos, para mí, era como desafiar a un dictador. en ocasiones escuchaba el bastón golpear el piso, y el arrastre de las pantunflas sobre la madera, y cada vez más cerca, así que me quedaba quieta, el corazón casi se me salía del pecho, y no podría haber abierto los ojos más grandes que en esas ocasiones, trataba de respirar despacio, y profundo para que no me escuchara, y poco a poco el palpitar acelerado iba desmereciendo, cerraba los ojos, con la esperanza de que el closet no fuese abierto, y que la abuela no mirase mis zapatillas fuera de él. Esperaba unos minutos, sabía que el subir las escaleras la dejaba agotada, así que sólo esperaba a escuchar un gemido, que me indicaba que ya había caido en sueño. Abría la puerta despacio, lo más despacio que se podía, sin embargo, el chillido de las visagras oxidadas me delataba en ocasiones, sumia el estómago para caber por el espacio más reducido posible, tomaba mis zapatos y le daba la vuelta ala cama para salir, por fortuna, Patricia nunca dejaba la puerta de su cuarto cerrada, y podía escapar con libertad.(...)

(...)y pronto el esconderme en el armario se volvería infantil, y el desafío que representaba muy poca cosa, así que inicié la búsqueda de nuevas emociones (...)

12 cosas de mí

1.- Me gusta el color rosa
2.- Soy limpiomaniaca
3.- Colecciono caracoles
4.- Me gustaría aprender belleza
5.- Amo la alta costura
6.- En mi otra vida quiero ser modelo
7.- Me gusta cocinar, aunque no se hacer nada
8.- Mi postre favorito es cualquier cosa con chocolate
9.- Me encanta mi panza
10.- Peso 50 kg.
11.- No me gusta caminar
12.- AMO conversar con Ale, Fran y Pablo