martes, 28 de diciembre de 2010

El primer recuerdo nunca se olvida

...Necesitaba un poco de tiempo, sólo tiempo y nada más. Caminó por el extenso pasillo, lo atravesó por completo en menos de un minuto, y se percató de que ya no había nada más, era todo, era el fin del pasillo, ya no había nada más para él en aquella casa.

Echó un vistazo atrás y observó aquellos viejos ventanales a lo largo del pasillo, desnudos y transparentes, como todos esos años, con esas hermosas vistas pulidas, de madera fina, de esa madera de no se carcome con el tiempo, de esa madera que apesar del polvo sigue lustrosa, que apesar de los años sigue con ese olor a tiempo, con ese olor a cedro.

Observó hasta el más pequeño detalle de ese pasillo, a él siempre le había encantado la forma como los rayos de sol vespertinos formaban un triángulo, y como las partículas de polvo suspendidas en el aire hacían su jugueteo, le encantaba ver el polvo en el aire, amaba ver el triángulo que se formaba con el ángulo de la luz atravesando el vitral y el piso de madera, le encataba pisar esa baldosa suelta que provocaba el pronunciado chillido, una y otra vez, pisaba esa baldosa de ida y de vuelta, agachaba un poco su mano izquierda para alcanzar el rayo penetrante de la mañana, y la derecha por las tardes con el mismo fin, pero esto ya no pasaría más.

Las maletas ya estaban listas, en el vestíbulo al final del pasillo, todo estaba preparado, él estaba listo para partir, con la cabeza llena de ideas, y más aún llena de recuerdos, sus primeros recuerdos de siempre, estaban tras aquellas paredes, sus primeros recuerdo de éxito y fracaso, de odio y amor, sus recuerdos más privados, sus recuerdos de egoísmo y perverción, todo lo dejaba atrás, intentando redimir la culpa que lo agazapaba, tratando de dejarlo todo en aquel lugar de pecado, ocultando al mundo todo lo que ahí había acontecido, y que se llevaba sólo con él y nadie más, que se guardaba sólo para él y nadie más. después del último y largo vistazo, respiró muy profundo, respiró tan hondo como pudo y contuvo el aire por unos segundos, luego expelió todo de un jalón, cerró sus ojos por unos tres segundo, agachó la cabeza un instante después, y recordó, trato de recordar aquel primer recuerdo en su memoria cuando niño, lo más antiguo dentro de su necia cabeza eran él de unos 3 años, y su mamá, el de pie sobre la cama de su mamá, preguntando algo, no recordaba la exacta conversación, sólo recordaba como su madre le ayudaba a poner los pantaloncitos, él con el cabello a medio secar, la nariz roja, y aquel suetercito a rayas, azul, gris rojo y blanco, con sus pequeñas manos apoyadas sobre los hombros de su aún jovial madre, intentando acertar el pie en el agujero del pantalón. Era el primer recuerdo que existía en su memoria, él y su madre, devota como toda la vida, entregada como siempre a su amado hijo.

Por más que intento, no pudo concretar su recuerdo, era un recuerdo, uno como esas películas viejas sin sonido, sólo la imágen, no sonido y no letras, el mismo cuadro que se repetía una y otra vez, muy en el fondo él sabía la pregunta que hacía a su madre en ese momento. Con la cabeza inclinada, sus pulmones llenos de aire y sus ojos cerrados terminó su remembranza, y esbozó una sonrisa, mucitó un gemido nasal, abrió sus ojos para terminar de ver aquel pasillo, guardando para sí un último recuerdo.

Llenó sus ojos con aquella hermosa vista de los vitrales y el piso de madera, llenó sus pulmones con el penetrante olor a cedro, levantó la cabeza y con una pequeña sonrisa en su rostro, soltó el aire comprimido en sus pulmones, dió una vuelta, tomó las valijas del vetíbulo y se marchó. Seguro y confiado, ahora ya nada podría detenerlo, almacenar ese último recuerdo era lo único que haría falta para la retirada...

viernes, 10 de diciembre de 2010

Dios me diste una habilidad que aún no aprendo a explotar. Guíame por el buen camino

jueves, 2 de diciembre de 2010

Invierno es ya

Para marcela, pareciera que aún es junio, que el sofocante calor de verano, aún evapora cada líquido en su cuerpo, pareciera pues que el invierno se ha alejado, como si fuese inalcanzable. Y se han quedado las botas altas en el armario, tras ese cerrojo de metal, se han quedado ahí los abrigos y chaquetas, todo bajo llave, impenetrable, todo se ha quedado fuera del alzance.

Marcela triste, sombría como nunca antes, ha decidido insistir, pese que aún es verano en su cuerpo, agregando que aún el frio no causa escalofríos, insiste en abrir el cruel cerrojo que la mantiene a raya, sin avanzar de lugar, sin moverse un centímetro, ni siquiera a un lado o al otro. Marcela en la raya, se muere por avanzar, pero ecuánime y relajada, decide esperar, sabe que la llave en sus manos pronto estará, sabe lo que hay detrás de la puerta, sólo es cosa de ultimar detalles, sólo es cosa de tomar el ritmo del invierno creciente bajo sus pies.

Silencio y tranquila, sabe que la paciencia es crucial, decide esperar un poco, para sin el menor aviso comenzar a actuar, camina despacio, pues conoce el camino, se mueve sigilosa, pues no quiere hacer mucho ruido. Camina en la dirección correcta, a pasos cortos pero seguros, silencio y sigue avanzando, sin hacer nada de ruido, cada paso se ve mas firme que el anterior, de pronto con los ojos cerrados, determinación y reacción, cada paso es verdadero, cada paso la acerca más a la llave, que busca con tanto celo.

Sin reparar en detalle, ella toma la llave, está justo en su mano, está justo donde debe estar, algo sinuoso el camino, pero que a buen ver, ha sabido aprovechar, silenciosa, cautelosa, ha sabido protagonizar la búsqueda de tan anhelada reliquia. En mejores manos no podría estar, ahora el retorno a la puerta, más delicado, no podría ser, cada paso es primordial, el abrir esa puerta es el destino final. Cautelosa, cada vez más firme y complacida se decide acercar, poco a poco, paso a paso, casi en el cerrojo la llave está. Cada segundo es de temer, la llave deseada podría no ser. Marcela se acerca, la llave dentro del cerrojo está, gira su mano en sentido de las manecillas del reloj. Metal con metal, que ruido espantoso, de pronto un click, bota el cerrojo.

La puerta lista, abierta ya está, el sonido de las oxidadas visagras le hacen recordar, el invierno pasado, que cruel de aguantar. Un frio glacial recorre su piel, pero Marcela está lista para el invierno encarar. No más junio, ni verano, el invierno anhelado ha de comenzar.

Se calza sus botas, se llena de abrigos. el verdadero invierno la espera en el llano, que aún no la a azotado con su fuerza brutal. Depués del cerrojo, habrá otro obstáculo aún más cruel que debe parar. Por ahora ella está tranquila, pero sabe que la tormenta viene, cual feroz tigre agazapado, la espera tras la reja, no la dejara escapar, por eso botas y abrigos ella debe calzar.

lunes, 15 de noviembre de 2010

COCHINADAS, con mayúscula

Creo que hace años no escribo cosas de mi vida, como tengo un trabajo, y he trabajado mucho, bueno, ultimamente no tanto, he abandonado por completo mi trabajo de tesis, por falta de tiempo, tengo los domingos libres, aunque aveces ni eso. Hoy fue mi día libre y rescaté una línea de resultados que no encontraba, en una carpeta malnombrada "COCHINADAS", y sí con mayúscula. Hoy conversé con mi madre mis planes de irme a México, la ciudad. Gracias a Dios fue una plática centrada, cordial, y por primera vez sin gritos, en ocasiones gritamos menos, y otras demás, pero esta vez fue sin un sólo grito ni escandalo por el tema, todo fue una completa conversación de adultos civilizados.

Desde mi cumpleaños ya me he autoconsiderado como un adulto también he notado que desde que tengo este nuevo trabajo tengo más relación con personas mayores, algo que antes me era muy poco fácil llevar, claro que todo ocurrió por que es parte de mi trabajo, entretener a los pacientes mientras reciben su ultrasonido, mientras esperan su cita, y en ocasiones sólo buscan a alguien con quien conversar y hablar de cualquier cosa.

Y es que, somos tan solitarios, vivimos en un mundo que nos hace ser solitarios, nadie quiere escuchar a nadie, todos quieren ser escuchados, y son muy pocas las personas dispuestas a escuchar sin reproche, yo me incluyo, incluso antes de mi trabajo me gustaba mucho escuchar a los demás, pero debo admitir algo, mientras alguien me ha contado cosas importantes yo he estado pensando en cosas triviales, y otras tantas "¡ay! ¿Cuanto le faltará?" muchas veces me he aburrido, y muuuuuuuchas otras más he aburrido a muchas personas, nunca paro de hablar de mi misma, soy tar egocéntrica egoista, en ocasiones sólo me importo yo. soy uno de esos gusanos en el bote de basura podrida.

No soy una perra, sólo aveces, soy una hembra mala pero sensible como Teresa. Existen algunas ocasiones que quisiera tener poderes telepáticos y saber lo que las personas están pensado de mí, del entorno, o de cualquier cosa, por que somos muchos los que hablamos, pero pocos los que decimos la verdad, no digo que siempre diga la verdad, y sobre todo estos últimos días, soy un fiasco total, miento a diestra y siniestra, al norte y al sur, miento en todo cuando y cuanto tenga que, así es mi trabajo, odio que me esté empezando a gustar.

Tengo muchisimas ganas de describir todo, pero al final del día me gana el cansancio y la flojera, hoy no, por que fue mi día libre. GRACIAS REVOLUCIÓN MEXICANA, y gracias gobierno inteligentemente-perezoso que trasladó los días feriados a siempre lunes.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Tiempo



Si existe una unidad arbitrariamente calculada y designada, es el tiempo. Desde corta edad he estado obsesionada con esta unidad de medida, siento que hace falta algo, existe algo aún no descubierto en torno al tiempo, que es tan obvio que nadie se percata de que está ahí, a la vista de todos, esperando por el ojo indagante y calculador que lo haga salir a la luz. Siempre he tenido la sensación de que es algo simple y contemporáneo, pero, no se puede hablar de contemporaneidad si nos referimos al tiempo.


Cada día es tan igual al anterior y por completo diferente al mismo tiempo, por ello el tiempo no existe, sólo la vida existe, y la vida nunca termina. Se trata de sólo ciclos repetitivos através de la vida, no del tiempo, el tiempo no es una línea, ni una unidad, ni un circulo, ni un cuadrado, ni nada, es sólo aquello que inventamos para medir la vida, que es incalculable, por que la vida nunca termina.


La vida nunca termina, es como la materia, siempre ha existido, cambia de forma, tamaño, peso, color, sabor, olor, sólo cambia, se mueve de un lado a otro y luego regresa, se marcha, da un viaje por el mundo y regresa de donde ha venido, para repertir los ciclos a los que ha sido condenada a pertenecer, por que la vida nunca termina, está en constante movimiento.


Por que hemos de medir a la vida en minutos, horas, años, lustros, sexsenios, decenios, docenios y demás, la respuesta no es tan buena, pero es la que yo tengo, simplemente por que somos ignorantes de la verdad, por que no hemos evolucionado lo suficiente, y no tenemos el conocimiento necesario para medirla en emociones, sensaciones, reacciones, contracciones y hasta canciones, no podemos, estamos cerrados a la verdad, no podemos, estamos detinados a la ignorancia de nuestra propia especie, ignorancia determinada y asignada por nosotros mismos.

martes, 14 de septiembre de 2010

.-.

Quiero comprar una camara profesional, espero pagar pronto todas mis deudas para hacerlo, existen tantas buenas tomas en el mundo y de las que he sido testigo, pero que no he podido congelarlas en el tiempo...

miércoles, 23 de junio de 2010

un propósito

La vida es corta para quién la ha sabido disfrutar, pero muy larga y tediosa, para quienes no han sabido encontrar su fin enla vida. Desde que era muy chica supe que había algo que me apasionaba, algo que no todos compartían conmigo, pero era algo en lo que me podía llevar horas, una tarde completa y para mí apenas serían unos cuantos segundos, era el dibujo, luego el darle color y sombra, luego el indagar en todos los minúsculos detalles que nadie notaba, pero que a mi vista era enormes. Pasó el tiemmpo, aprendí a hacer otras cosas, y de pronto, estaba sumergida en la escritura, luego supe también que esa sería otra de mis pasiones, y empezé a escribir, un cuento tras otro, una historia , y luego otro, nunca terminé ninguna, sin embargo aún las conservo en mi memoria, con el más fino detalle, como el mismo minuto en que lo imaginé.


Después, llegó la ciencia, la investigación, se que mi inspiración no fue la más poética; una película, un filme me ayudó a descubrir que la ciencia estaba hecha para mí, y desde entonces, con 10 años a lo mucho, me dije - "yo quiero ser viróloga" - y es algo que conservé como mío por mucho tiempo, pues, no sabía si el término "viróloga" era correcto, ni siquiera sabía como era un virus, luego transcurrieron los años, y yo seguía con mi dedo en el reglón, las cosas tenían que ser así, era la meta que me había puesto, y aún estaba lejana, tenía que alcanzarla, y de pronto tenía 18 años, estaba en la universidad, estudiando lo que es ese momento para mí, era sólo el primer paso, por que mi meta, no habría de acabar ahí. Justo entonces, llegó la inspiración de nuevo, los poemas empezaron a surgir en esperas de autobuces, en plazas, en centrales camioneras, y la espera, era nada, incluso hubo ocasiones en las que pensé, "ojalá que tarde un poco más el camión". Nunca me ha importado ser impuntual, por que soy impuntual a mi manera, nunca me ha importando no ser cumplida, por que cumplo con las cosas que realmente valen la pena, para mí, quizás en ocasiones para otros.


En esas muchas esperas, observé al mundo, al mundo, al que estaba rodeandome, un pequeño mundo, y debo admitir que en incontadas ocasiones lloré, al ver al niño limpiando parabrisas, al ver a la persona discapacitada subir al autobus para vender estampitas de la virgen de Guadalupe, al ver através del vidrio de mi ventana aquel señor de edad avanzada vender aguas frescas en una esquina, y al mismo tiempo me dió rabia, rabia de ver aquel hombre jóven conduciendo un auto, girar en la esquina casi atropellando a aquella mujer con dos niños a su cargo.


Así, por etapas, todos vámos decubriendo para lo que somos buenos, un día, de esos en los que iba tarde a la escuela, me subí al autobus, y me senté enseguida de un muchacho, que también iba a la escuela, sin más demora nos pusismos a conversar, en un principio yo estaba algo indesisa, pensé que sería una de esas pláticas sin ninguna dirección, y que en algún momento diría algo estúpido como "que tal el clima", pero no de pronto estaba conversando con alguien muy inteligente que me hablaba de la enagenación de las masas hacía un Dios, luego en la acalorada discusión se me ocurrió decir que "todos en la vida nacimos para cumplir un propósito" y no podía ocultarlo, es una de mis filosofías de vida, por que para que más estamos aquí, tenemos que estar por algo, esto no puede ser sólo nacer y morir, debe existir algo intermedio, y este hombre me contestó - tú crees que alguien que nace en un pueblo, y que crece y hace el mismo trabajo que hizo su padre y su abuelo, y que cría a sus hijos para que sigan el mismo camino, y que nunca hizo nada en su vida, sólo trabajar para comer, ¿tiene algún propósito en la vida?, me quedé callada por unos segundos pensando que decir, y sólo se me ocurrió pensar que su propósito puede ser tener un hijo que hará algo importante, y esa es su misión, luego el me dijo que era un propósito mediodre, y que además yo era una egolatra por pensar que nací para cumplir un propósito en la vida. Por fortuna la acalorada discusión terminó justo en cuando estaba apunto de bajarme del autobús, si una discusión que fue de menos a más, pasando por creencias religiosas, políticas, y culminando con el existencialismo en una hora.


Todos tenemos derecho a creer en algo, y yo creo que nacimos para cumplir un propósito, yo aún no se cual es el mío, pero estoy completamente segura de que no moriré sin antes haber cumplido con él, y no soy egolatra, bueno avaces, soy sólo una persona común que gusta de ver estrellas, reirse y disfrutar.




DEP. CARLOS MOSIVÁIS y JOSÉ SARAMAGO quienes encontraron su própósito en la vida através de la escritura, poniendo de manifiesto su inconformidad con el rumbo de sigue el mundo.

"Si la literatura pudiera cambiar el mundo, ya lo habría hecho" J. SARAMAGO

Si algún día puedo escribir algo tan coherente, compacto y astuto como uno de sus enunciados, prómeto que no lo guardaré para mí

miércoles, 12 de mayo de 2010

Sabores + Colores


Me gusta ir caminando, sólo caminando por ahí, a pesar de que la caminata no es mi deporte favorito, de cuando en cuando disfruto de una buena caminada a solas, y no es en sí el hecho de caminar lo que me pone eufórica, si no la inmensa cantidad de pensamientos que abarrotan mi cerebro, quien empieza a hacer conexiones a mil por hora, claro, comparadas con la cantidad de conexiones que hacía Einstein al descifrar la teoría de la relatividad especial, lo mío no asciende a mas de unos 100 billones de conexiones.

Y ¿Qué es lo que pienso? De todo un poco, lo que más me gusta imaginar es el futuro, me sitúo en el lugar donde esté en ese momento, y empiezo a imaginar futuros alternos, pienso en todas las opciones que tengo, y que me son factibles llevar a cabo, y después empiezo a imaginar todas las demás opciones que pueden derivarse de las acciones pasadas, y continúo imaginando, de pronto un enorme árbol de posibilidades con extensos ramilletes de acciones yace en mi cerebro, y de ahí se desbordan más y más posibilidades y esto no tiene fin, de pronto y sin reparar en nada, abandono el gigantesco árbol con inmensos ramilletes y dejo que el destino guíe mi camino.


Consigo un buen asiento, como debe de ser, cierro los ojos, y dejo mi mente en blanco, cuesta mucho trabajo hacer esto, valla que es un esfuerzo, pero lo intento, luego pequeños pensamientos empiezan a escabullirse al salón en blanco de mi mente, y empiezan a colorear todo otra vez, y empiezo a eliminarlos uno a uno, hasta conseguir una habitación en blanco de nuevo, pero es una pequeña guerra que no termina nunca, cada vez que los colores son expulsados, regresan con ahínco, con un fervor incontrolable, luego empiezan escaparse a nuevas habitaciones, que no tenía planeado utilizar, y ahí estoy yo, corriendo como loca detrás de todos esos colores obstinados, algunos tienen mis formas favoritas, cilindros abotijados, unos con texturas como de malvaviscos color amarillo, ¡ah! Con un olor a amarillo impresionante, otros son de color verde, pero tienen ese olor a color azul muy característico, ¡no!, no el que es como menta combinado con pasta dental, si no el que es como caramelo de yerba buena con miel.

Existen otros con textura de goma de mascar color rojo, de más dos metros de largo, tienen piernas largas de un metro y medio, son delgadas como espagueti, obvio, con el olor a frambuesa y moras, pero el sabor a fresa ácida combinada con kiwi y ciruela, demasiado delicioso, se me derrite la boca de sólo imaginar el sabor. Esta es otra de mis pasiones, imaginar los sabores de distintos colores, combinar colores y luego imaginar su sabor.

sábado, 24 de abril de 2010

¿Quién creen que soy?

Recientemente he recibido comentarios que sugieren cierto tipo de desviación sexual, de hecho ni siquiera eso, se me plantea como un ser asexual si deseos de ningún tipo de progenie.


YO: A me acuerdo cuando me gustaba %&$&$, jajaja que loca estaba..
AIMEE: O.o -- x.X QUE!! Np.. nunca me imaginé que fueras de las que les gusta alguien.!
YO: O.o
AIMEE: es enserio nunca me lo imaginé, hay no!! nunca pensé eso de tí. enserio que no nunca lo pensé. ¿Enserio te gustaba?, no lo puedo creer, hay no!! enserio que JAMÁS pensé que fueras de las que les gusta gente..! NO.! no.! enserio.. ¡Ay.! Np.. enserio?? nunca me lo imaginé. Nunca me imaginé eso de ti
YO: X_X pues si...


Mi Pregunta es ¿Qué demonios pensaba? que era un ente asexual que algún día se reprodiciría por fisión binaria!!

PD.: Si, si soy de las que les gusta alguien..

jueves, 22 de abril de 2010

Tiempo para redactar

Desde hace poco tiempo que ha surgido en mi, de nuevo, la necesidad por escribir, la necesidad de plasmar en papel esta etapa de mi vida, cuando me recuerdo en la plaza frente al palacio, o en esa esquina que es mi lugar favorito; en el centro de la ciudad donde solían vender plaguicidas, junto a la dulcería y enfrente de la joyería , cuando me recuerdo en esos lugares describiendo e inventando historias de las personas a mi alrededor, me hace saber que he sido feliz, que he sido feliz con un lápiz y papel.

Quizás no soy muy buena escribiendo, tampoco pretendo ser el Pablo Neruda de México, pero si puedo decir que me gusta escribir, que me encanta ir por la calle observando gente e imaginando como es su personalidad, generalmente les invento una, después les invento una vida, y luego sin querer, surge una historia, todas esas personas que pasan a mi alrededor, haciendo las cosas que usualmente hacen, sin saber que alguien como yo las observa, todas esas personas que ni siquiera saben de mi existencia, son parte de la mía, parte de un lugar en mis pensamientos, incluso parte de mi inpiración, y más aún son parte de una de las cosas que más amo hacer en la vida, que tal vez no se pueda llamar escribir, así que yo le diré redactar, son parte de mis redacciones, por que apesar de todo, no es algo que surge de la nada, es algo que surge del conjunto de expresiones, movimientos y el entorno, de la forma de caminar, el tono de voz y de lo que sostengan en sus manos e incluso de lo que estén comiendo, de las personas por que se se hacen acompañar y el lugar al que se dirijan, todo esto es lo que me hace comenzar a redactar, no sólo lo que veo en ese instante, si no, todo lo que podría ocurrir en el futuro próximo, todas las cosas que podrían pasar después de que alguién ha escapado de mi vista.

Justo ayer pensaba ir a la plaza, y luego a mi lugar favorito, para comenzar una nueva redacción, pero en vez de eso, vi a mi amiga Francisca, adquirí mi nuevo módem y mi nuevo número de teléfono, comí unas gorditas doña tota, y también me comí la nieve de Francisca...

viernes, 26 de marzo de 2010

Claudia

(...) dentro de la descripción de una chica normal, ahì es justamente donde puedo situarme, no hay nada de extraordinario, sólo los fugaces pensamientos que en ocasiones aborrotan mis ancias de ser alguien, donde todo lo que existe es efímero. Que puedo escribir, que puedo contar, amo el olor de la neblina en el ocaso, me encanta el olor a madera vieja que emana de mi armario, cuando niña, me escabullía al cuarto de la abuela, me internaba en su closet y permanecía embriagada por largo tiempo con el aroma de sus ropas antiguas, a medio usar, me gustaba estar descalza dentro del armario, por eso siempre me quitaba los zapatos antes de introducirme. Caminaba dos o tres vueltas de un lado al otro, esos dos metros de largo me parecían kilómetros, y los segundos que transcurrian eran más bien horas. A la abuela no le agradaba que nadie urgara en sus cosas, era como profanar sus recuerdos, para mí, era como desafiar a un dictador. en ocasiones escuchaba el bastón golpear el piso, y el arrastre de las pantunflas sobre la madera, y cada vez más cerca, así que me quedaba quieta, el corazón casi se me salía del pecho, y no podría haber abierto los ojos más grandes que en esas ocasiones, trataba de respirar despacio, y profundo para que no me escuchara, y poco a poco el palpitar acelerado iba desmereciendo, cerraba los ojos, con la esperanza de que el closet no fuese abierto, y que la abuela no mirase mis zapatillas fuera de él. Esperaba unos minutos, sabía que el subir las escaleras la dejaba agotada, así que sólo esperaba a escuchar un gemido, que me indicaba que ya había caido en sueño. Abría la puerta despacio, lo más despacio que se podía, sin embargo, el chillido de las visagras oxidadas me delataba en ocasiones, sumia el estómago para caber por el espacio más reducido posible, tomaba mis zapatos y le daba la vuelta ala cama para salir, por fortuna, Patricia nunca dejaba la puerta de su cuarto cerrada, y podía escapar con libertad.(...)

(...)y pronto el esconderme en el armario se volvería infantil, y el desafío que representaba muy poca cosa, así que inicié la búsqueda de nuevas emociones (...)

12 cosas de mí

1.- Me gusta el color rosa
2.- Soy limpiomaniaca
3.- Colecciono caracoles
4.- Me gustaría aprender belleza
5.- Amo la alta costura
6.- En mi otra vida quiero ser modelo
7.- Me gusta cocinar, aunque no se hacer nada
8.- Mi postre favorito es cualquier cosa con chocolate
9.- Me encanta mi panza
10.- Peso 50 kg.
11.- No me gusta caminar
12.- AMO conversar con Ale, Fran y Pablo

sábado, 20 de marzo de 2010

Chuchis pensando


El intento

....este era otro de esos días en los que se sentía sólo, sus manos eran gélidas y por su mente pasaban toda clase de pensamientos, pero ésta vez había pensado algo diferente, no era algo trivial, más bien era algo sombrío y misterioso, que decidió guardar dentro de él mismo. apagó el televisor, se dirigió al closet, el olor a naftalina y ropa guardada era intoxicante, luego alcanzó unas botas y se calzó en ellas, eran altas, esas cafés impermeables, sus favoritas, y luego alcanzó la gabardina que usaba en la noche de año nuevo, se observó detenidamente frente al espejo, estaba decidido, pero una pequeña parte de su conciencia aún le hacía desistir, pero una parte dominante insistía, se observó con mesura una vez más, estaba decidido, no había vuelta de hoja, esto no era sólo una niñería, esto iba más allá de sus propios sentidos, de su propio ser, esto era instinto, un ser salvaje se apoderaba de su cuerpo, de su mente, de sus deseos. y lo hizo....

....Alicia dormía plácidamente en su alcoba, con su pijama favorita de color verde, sus manos eran gélidas y por su mente pasaban toda clase de pensamientos, despertó abruptamente, su ritmo cardíaco estaba acelerado, su respiración era rápida y agitada, como si hubiese corrido un maratón completo. Todos esos pensamientos empezaron a recorrer su mente, eran de lo más perturbador, pero debía tomar una desición, quedarse tumbada sobre la cama no resolvería nada, así que se dirigió al baño, encendió la luz y se enjuagó el rostro, volteó al espejo y observó su reflejo; era como si la respuesta estuviera frente a ella, salió dela habitación y lo hizo...


**tú podeís dar el final que os guste más..!

sábado, 27 de febrero de 2010

Mi madre insiste en que trabaje

Bueno recién egresada de la licenciatura Químico Biólogo Clínico, bueno, ni tan reciente, desde diciembre 2009, pero igual siento que es demasido pronto para encontrar un buen empleo.
Ayer pláticando con mi mamá y hermana de la nada volvió a surgir el comentario. Todo empezó así:

YO: asco la ruby, siempre quiere verse sexy en las fotos
MAMÁ: si, es muy cochina le encanta andar enseñando las chichis, si por ella fuera anduviera de teibolera
YO: que tiene amá es un buen trabajo descente, además ganas mucho dinero
FERCHA: ya ven a la hija de mi tío Román
MAMÁ: pues vete tú de teibolera cab#$%&
YO: asco amá claro que no... además tengo la cicatriz de las tijeras en la pierna
FERCHA: ándale pues vete
YO: callate fernanda.!!! no ves que mi amá quiere que trabaje capaz que me manda mensa...


bueno no es que yo le tema al trabajo, simplemente no estudié 4.5 años para exhibir mi torneado cuerpo balanceandoce sobre un tubo.